La mayoría de las personas piensa que si se lava los dientes dos a tres veces al día y no presenta ningún tipo de dolor, debe ser porque goza de buena salud dental. Pero las enfermedades de la la boca pueden ser más silenciosas que las del resto del cuerpo y permanecer por meses sin que lo sepamos. A continuación te presentamos las enfermedades más comunes y los síntomas a los que debes prestar atención:

  1. Caries: se presentan como fisuras en los dientes, producidas por los ácidos de alimentos en descomposición. Si sientes malestar al masticar determinados alimentos (particularmente los dulces y ácidos) o presentas una repentina sensibilidad al frío y al calor, es posible que tengas caries.
  2. Gingivitis: consiste en la inflamación de las encías causada por una mala higiene dental o por el tabaquismo. En caso de agravarse, la infección puede llegar hasta el hueso y convertirse en una periodontitis (lo que es grave). Presta especial atención a ello si presentas inflamación, enrojecimiento o sangrado en las encías.
  3. Periodontitis: Es una infección progresiva de las encías, que puede llegar hasta el hueso y provocar la pérdida de piezas dentales. Los síntomas son los mismos que los de la Gingivitis, pero más acrecentados y además se puede presentar una retracción de las encías, haciendo que los dientes parezcan más largos.
  4. Halitosis: una mala higiene bucal, combinada con el tabaquismo, puede generar, aunque este también puede tener origen estomacal. El síntoma más evidente es presentar mal aliento permanentemente.
  5. Herpes labial: Es una infección causada por el virus del herpes que generalmente afecta a los labios pero que puede extenderse también al interior de la boca y las encías en forma de pequeñas ampollas. Está enfermedad suele ser recurrente, manifestándose generalmente en periodos en que la persona sufre cuadros de estrés.

Si tienes alguno de estos síntomas y piensas que podrías tener una enfermedad bucal, te recomendamos consultar a tu odontólogo a la brevedad, ya que la salud de nuestra boca no depende de nadie más que de nosotros mismos.