La gingivitis es una enfermedad bucal que aproblema a muchas personas, generalmente las bacterias provocan inflamación y sangrado de encías, esto es causado por los restos alimentos que quedan atrapados entre los dientes o en otros casos por un cepillado muy brusco. Su origen tiene que ver con los efectos a largo plazo de los depósitos de placa en los dientes (el material pegajoso compuesto de bacterias, mucosidad y residuos de alimentos que se acumula en los dientes). La placa y el sarro acaban irritando e inflamando las encías, lo que también provoca que éstas se tornen más sensibles y se produzca el sangrado.  

 

¿Cómo prevenir la gingivitis?

  1. Cepilla tus dientes de manera adecuada.

Cepillate al menos dos veces al día, incluso justo antes de irte a dormir. Con el fin de mantener una excelente salud bucal, el cepillado debe realizarse de 30 min a 1 hora después de cada comida para dejar que la saliva remineralice las superficies dentales. Usa movimientos circulares y verticales, cubriendo la parte delantera y posterior de los dientes por dos minutos como mínimo.

  • Asegúrate de llegar a los dientes traseros y difíciles de llegar. Ellos son los que corren mayor riesgo de acumular placa, porque se usan principalmente para masticar la comida y es difícil que el cepillo llegue ahí. Después de cepillarte, usa un hilo dental o un cepillo interdental para limpiar las áreas entre tus dientes.
  • Después de cepillarte los dientes y antes de ir a dormir, no consumas ninguna comida ni bebida, salvo agua.
  • Asegúrate de cepillarte con una pasta dental con flúor.
  • Siempre debes usar un cepillo de cerdas suaves para reducir el riesgo de malgastar los dientes.

 

  1. Renueva tu cepillo de dientes.

Una opción accesible es invertir en un cepillo electrónico. Puede ser eficaz para eliminar la placa y llegar a los espacios entre tus dientes. La acumulación de placa es la causa principal de la gingivitis y otras enfermedades periodontales.

  • Recuerda que un cepillo electrónico no siempre es la mejor opción. Aun así tendrás que usar un cepillo manual para estimular tus encías. Si usas una buena técnica con un cepillo manual, entonces tal vez ni siquiera sea necesario que uses un cepillo electrónico.
  • Ya sea tu cepillo mecánico o manual, cámbialo o cambia el cabezal cada tres meses.

 

  1. Usa hilo dental y enjuage bucal.

Muchas personas son muy buenas para cepillarse los dientes, pero no todas usan el hilo dental que es especial para llegar a espacios muy reducidos entre los dientes, donde los cepillos no alcanzan a llegar. Debes usar el hilo dental a diario, de preferencia antes de cepillarte. Usar el hilo dental antes del cepillado ayuda a soltar las partículas de comidas y la placa que después puedes eliminar con el cepillado. Esto también les permite a tus dientes absorber más flúor protector de la pasta dental.

  • Envuelve los extremos de un pedazo de hilo dental de 46 a 61 cm (18 a 24 pulgadas) de largo alrededor de los dedos medios.
  • Guía el hilo dental con tus dedos pulgares e índices, deslizándolo despacio entre cada diente.
  • No presiones fuerte ni con brusquedad el hilo por tus encías. Por el contrario, úsalo suavemente por los contornos entre cada diente y la línea de las encías.
  • Si usas el hilo dental muy pocas veces o nunca, entonces recuerda que tus encías podrían sangrar cuando lo hagas por primera vez. Sin embargo, este sangrado disminuirá después de hacerlo de forma habitual por unos días o semanas.

Después de usar el hilo dental y de cepillarte, haz gárgaras con un enjuague bucal antimicrobiano o antiséptico para enjuagar cualquier partícula restante y desinfectarte la boca. Un enjuague bucal antimicrobiano es ligeramente menos fuerte, mata las bacterias causantes de la acumulación de placa y detiene el mal aliento. Un enjuague bucal antiséptico contiene más alcohol y mata más microorganismos, pero puede dejarte una sensación más seca en la boca debido a su mayor contenido de alcohol.

  • La boca seca en realidad puede empeorar el mal aliento, y el mayor contenido de alcohol puede irritar la mucosa, lo que puede dar lugar a una sensación urente.
  • Si eres sensible o propenso a tener boca seca o irritación, usa un enjuague bucal con menos alcohol o sin alcohol.

 

Elige una vida saludable y cuida de tu salud…

  1. Reduce el consumo de azúcar

El motivo de preocupación no es necesariamente la cantidad consumida de alimentos azucarados o ácidos. Por el contrario, debes limitar la frecuencia o las veces que consumes estos alimentos. Exponer tus dientes a productos como los caramelos, las gaseosas, los jugos de frutas o el alcohol los debilita hasta una hora. Es posible que quieras limitar las veces al día que tus dientes entren en contacto con estos productos.

  • Come algunas frutas o verduras crudas u otros productos alcalinos para reducir el ambiente ácido creado por el azúcar.
  • Limita tu consumo de alimentos y bebidas demasiado azucaradas o ácidas a la hora de la comida.
  • Cepíllate los dientes una hora después de comer, porque se ponen ligeramente débiles justo después de una comida.

 

  1. Deja de usar productos de tabaco

Fumar irrita las encías y promueve la acumulación de placa. Ambos causan una mala salud bucal y una enfermedad periodontal, exponiendo las encías a gérmenes y disminuyendo el flujo de saliva. Del mismo modo, masticar tabaco aumenta el riesgo de enfermedades periodontales o en las encías como la gingivitis. Si usas tabaco, pregúntale a tu odontólogo o dentista qué recursos te pueden ayudar a dejar de usarlo.

 

  1. Lleva una vida sana y activa.

Las enfermedades periodontales de alguna forma están relacionadas con otros problemas de salud, como la diabetes y las enfermedades cardiacas. Solo hay evidencias de correlación, de que hay alguna conexión entre esas enfermedades, pero nada que demuestres que una causa la otra. Aun así, la correlación muestra que llevar una dieta bien equilibrada, hacer ejercicios, mantener una buena higiene bucal y dormir las horas recomendadas son elementos que guardan relación entre sí.

  • Normalmente, es más probable que las personas a las que les preocupa su salud general cuidan mejor sus dientes y encías.

 

  1. Visita a tu dentista 1-2 veces al año.

Debes ver a un dentista cada seis meses a un año para mantener una mejor salud bucal. Un dentista puede eliminar la placa y el sarro de partes de tus dientes y encías que probablemente pases por alto. Como estos elementos son las causas principales de las enfermedades periodontales, las citas habituales con el dentista son fundamentales para prevenir la gingivitis.

  • El dentista también limpiará tus dientes de una manera profesional para evitar que las bacterias y la placa se arraiguen en tu boca.

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