Es recomendable realizar una extracción de las muelas del juicio cuando no hay suficiente espacio libre en la boca para acomodarlas.

Las muelas del juicio son las últimas piezas dentales en emerger, normalmente aparecen entre los 16 y 20 años. Son los últimos y terceros molares de cada lado de las mandíbulas superiores. Suelen salir de forma parcial o giradas, ocasionando un desplazamiento de los demás dientes que puede obstruir al resto de las piezas, generando hinchazón, dolor e incluso infecciones.

Se les llama muelas del juicio debido a que cuando aparecen uno ya tiene el juicio, es decir, cuando uno ya alcanzado un grado de madurez y cordura en la vida. A las muelas del juicio también se les llama muelas cordales o de la cordura. Durante siglos se atribuyó su aparición al inicio de la edad adulta.

Es necesario estudiar la posibilidad de removerlas cuando existen complicaciones. Esto sucede cuando no hay espacio suficiente para su aparición, provocando la retención del molar y confinando la pieza a una posición desviada. También ocurre que esta situación desencadena una probable proliferación de caries y otras enfermedades.

La Asociación Dental Americana recomienda que los jóvenes entre 16 y 19 años soliciten un estudio por parte de un odontólogo para evaluar la necesidad de extirpar sus muelas del juicio.

Los síntomas para saber si es necesario removerlas son: Inflamación progresiva de la encía alrededor del molar, la hinchazón de cara, dolor de cabeza y oído, infecciones y enfermedades en las encías.

La extracción de estos molares es un procedimiento de rutina. Un odontólogo o cirujano maxilofacial aplica una inyección de anestesia local directamente en la encía, por lo que el paciente no experimenta ningún tipo de dolor.

En ocasiones, el nacimiento de las muelas del juicio no implica molestias ni dolor, de todos modos se recomienda extirparlas ya que la dificultad para limpiarlas trae consigo riesgos como la formación de caries.

Después de la cirugía se le pide a los pacientes que se cuiden aplicando frío a la zona afectada, no ocupando los molares aledaños a la intervención, tomando los medicamentos prescritos por el odontólogo y evitando alimentos sólidos durante los dos primeros días.

Si se siente dolor en la parte trasera de las encías (en el fondo de la boca), es probable que las muelas del juicio se aproximen. De ser este el caso, es importante programar una visita al odontólogo para hacer un correcto diagnóstico que permita un tratamiento adecuado y reduzca riesgos.

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