Cada parte de nuestro cuerpo merece una especial atención y  la lengua no se escapa, ya que en ella se acumulan un gran número de bacterias que si no se limpian adecuadamente producen mal aliento. 

Este es un órgano central de la cavidad bucal, que acumula restos de alimentos que cuando no son removidos correctamente producen la llamada Halitosis o mal aliento. Estudios han determinado que el 41% de estos gases tienen un origen lingual.

¿Cómo saber si tu lengua origina gases malolientes? 

Es muy fácil tan solo busca un espejo y observa tu lengua si ves una capa de color blanquecino o incluso amarillento es señal que tu lengua no está limpia.

Esta capa recibe el nombre de cubrimiento lingual y se define como una capa adherente compuesta de células descamativas, metabolitos, nutrientes y bacterias. Esta fina película  provoca la presencia del mal olor bucal, ya que los microorganismos que están presentes en ella tienen la capacidad de producir gases malolientes, conocidos como Compuestos Volátiles de Sulfuro (CVS). Además, los líquidos y secreciones de las fosas nasales quedan retenidos entre las irregularidades propias de esta zona, favoreciendo el mal aliento.

A todo esto, cabe añadir que es una zona de difícil acceso para poderla limpiar con un cepillo dental, por lo que se recomienda el uso de un limpiador lingual para remover la película de bacterias y restos de alimentos que se forma sobre la superficie de la lengua, de todos modos, si no encuentras o no tienes un limpiador, no dejes de hacerlo y usa tu cepillo para ello. 

Dra. Vanessa Ballero Saavedra

Cirujano Dentista

Especialista en Rehabilitación Oral

Universidad de Valparaíso