Se debe practicar un tratamiento conducto cuando el tejido nervioso y la raíz del interior del diente se encuentran muertos o en estado de descomposición.

Antes de que tu odontólogo te practique una endodoncia, es imprescindible que te haya hecho una serie de estudios como radiografías de rayo x para ver dónde se encuentra la caries y localizar los problemas del conducto.

El nervio pulpar o la raíz del diente, es la parte inferior de la pieza dental (el tejido blando que se encuentra al interior del diente) y que se compone de vasos sanguíneos y nervios. Esta es la porción que va hasta el hueso mandibular, y que es la responsable de suministrar sangre al diente y permitir la percepción de sensaciones como la temperatura.

Cuando el tejido nervioso es dañado y no puede repararse por sí mismo, se inflama y se descompone. En el momento en que éste queda expuesto a bacterias de la caries o de la saliva, es posible que se produzca una infección al interior del diente, la que probablemente se extienda hasta la raíz creando un absceso. Esto puede derivar en la destrucción del hueso que sostiene el diente. En este caso se debe practicar un tratamiento conducto, ya que de lo contrario se perderá el diente.

Según la Asociación Americana de Endodoncistas, el síntoma más común que puede indicar la necesidad de realizar este tipo de procedimientos es el dolor de dientes.

Estos son los motivos más comunes de infección del nervio pulpar:

  • Repetidas intervenciones en el tejido
  • Enfermedades en las encías
  • El daño nervioso causado por una lesión en la pieza dental o golpe en la mandíbula.

¿Qué síntomas indican que necesito un tratamiento conducto?

  • Dolor en los dientes
  • Hipersensibilidad a líquidos fríos o calientes
  • Piezas dentales decoloradas
  • Dolor al morder y masticar
  • Inflamación en las encías

El tratamiento conducto debe ser únicamente llevado a cabo por un dentista especialista llamado endodoncista, quien examinará y determinará si el procedimiento es adecuado para resolver su problema.

Un tratamiento conducto requiere una o dos visitas al odontólogo. En la primera visita, éste aplicará anestesia alrededor del diente afectado y luego utilizará un pequeño taladro para extirpar la parte superior del diente y exponer la pulpa. La pulpa se extraerá con instrumentos especiales y se limpiarán los conductos, aplicando medicamentos que liquidarán todas las bacterias, previniendo futuras infecciones. Luego sellará el área limpia del diente con un material provisorio, y pondrá una corona o prótesis fija para proteger la pieza dental.

En la segunda visita,  su dentista removerá el relleno provisorio y lo reemplazará con un relleno regular o corona que proteja a la pieza dental. Es probable que utilice un perno de metal o de plástico dentro del conducto para asegurar la firmeza de los materiales y también sostener una corona, de ser esta necesaria.

Si sospechas que necesitas un tratamiento conducto, te recomendamos pedir hora para un presupuesto gratuito en Clínica Yany.

Te contamos además cómo cuidarte luego de someterte a un Tratamiento Conducto aquí.